lunes, 15 de noviembre de 2010

Nuestros hijos


Cuando decides tener un hijo deseas que sea lo mejor de lo mejor, pero la realidad es que siempre no puede ser lo mejor. Nacen tan pequeñitos, que muchas madres tendemos a sobreprotegerlos cuando son pequeños y cuando crecen, más de lo mismo. Muchas veces pienso que es la sociedad en la que vivimos, porque cuando yo era cría llegábamos del cole, cogíamos el bocata y a la calle, algo que ahora no pueden hacer con tantas clases particulares, extraescolares, etc...
Así que, cuando nos queremos dar cuenta, tiene ya veinte años y claro, si sigue con sus estudios aun, pues muy bien, pero los que lo tenemos en casa con esa edad y con poco futuro al final nos hace preguntarnos en que nos hemos equivocado.
Os diré a título personal, que mi hijo tiene 20 años. Para desgracia mía, no fue un buen estudiante, así que ni acabo la ESO, hizo un curso de soldador y vaya, que mala suerte, llega la crisis y aún estoy esperando que encuentre un curro.
Claro, él vive cómodamente, mientras yo todos los días me levanto para ir al curro. Mientras el pobrecillo, tan cansado de jugar en el ordenador o la play, se queda en su cama y se levanta diez minutos antes de que llegue yo para que no le pille. Eso sí, te hace todo lo que mandes, como limpiar, fregar, etc., sin prisa ehhhh.
Hace poco tuvimos bronca y le quite todo, es decir, ordenador, tv, play. ¿Os lo podéis creer? Con esa edad y tener que castigarlo como un crio. No me sirvió de nada, conseguí que fuera a cuatro o cinco ETTs, echara cuatro currículos por ahí y así ya me hizo feliz. No es mal chaval, pero le falta enfrentarse a la vida. Yo con su edad, ya estaba casada llevando una casa y currando fuera. Y lo único que me queda es pensar donde me he equivocado. ¿Le protegí demasiado? ¿En qué me he equivocado? ¿Alguien tiene la respuesta?